PIECAS

El Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná (PIECAS) es un acuerdo interjurisdiccional entre las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe, junto al gobierno nacional, cuyo objetivo es gestionar los humedales del delta del Paraná, un ecosistema compartido por las tres jurisdicciones provinciales. El PIECAS apunta a un uso sostenible y a una mirada integral y con enfoque regional de la cuenca.

El PIECAS, como ámbito para alcanzar acuerdos, tiene objetivos tendientes a establecer pautas de sostenibilidad en las actividades en el delta e islas del río Paraná, asegurando su integridad sistémica en el corto, mediano y largo plazo. Dichas pautas deben ser adoptadas por los gobiernos que lo han suscrito y no desde el PIECAS ya que este no constituye un organismo ejecutivo.

Origen

En abril de 2008 se produjo un número inusitado de focos de incendio simultáneos, lo que llegó a comprometer más de 170.000 hectáreas del delta. El humo generado llegó a la Ciudad de Rosario, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. El hecho motivó a la por entonces Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación a intervenir en la zona, cooperando con las jurisidicciones provinciales en el control de los incendios, al tiempo que puso de relieve la necesidad de reconocer los diferentes problemas que afectan la conservación y el desarrollo sostenible de la región.

En ese marco, la cartera nacional de Ambiente dispuso conformar un espacio de coordinación y construcción de consensos interjurisdiccionales en el que se definieran las bases para implementar un ordenamiento ambiental del territorio. Tras diferentes reuniones y talleres en los que participaron funcionarios nacionales y provinciales, así como técnicos y representantes de la sociedad civil, se rubricó un acta acuerdo para la creación del PIECAS y para avanzar en la gestión sostenible de los humedales del delta del río Paraná.

Hacia un plan integral

A pesar de tratarse de un acuerdo no vinculante, el PIECAS logró avances significativos, tales como la construcción colectiva de un espacio para la definición del marco conceptual y metodológico que permita abordar la problemática socioambiental de la región. Algunos elementos que han contribuido a unificar los criterios son:

-La identificación de un fenómeno relativamente reciente, en el cual un terreno que solía considerarse marginal y aislado, apto para actividades de escala reducida y baja valoración económico-productiva, pasa a convertirse en un área en la que algunas actividades propias del bioma de pampa húmeda pueden encontrar instancias de desarrollo al ser desplazadas de esa zona central por la generalización de otras actividades de mayor rentabilidad, como el cultivo de soja. Ese fenómeno se como como “pampeanización” de los humedales.

-El reconocimiento de que dicho fenómeno se desplaza sobre un área que comprende distintos paisajes de humedales, que supera los territorios político-administrativos y que demanda una nueva concepción para la gestión integrada.

-El consenso respecto de que se trata de un territorio de alta sensibilidad que provee un conjunto de bienes y servicios ambientales para la zona más densamente poblada del país, que resulta imprescindible y cuya modificación profunda recaería en el mediano y largo plazo sobre ella, afectando sensiblemente los parámetros de calidad de vida de gran parte de sus habitantes, corriendo además el riesgo de introducir cambios irreversibles de gran magnitud.

-La necesidad de elaborar un espacio de intervención estatal conjunta que permita trabajar sobre los cambios introducidos por el sector privado en el ecosistema.

-La existencia de diversos actores y diversas escalas, en un escenario en el que las demandas de distintos sectores atraviesan a las diferentes jurisdicciones administrativas y definen una complejidad cuyo abordaje integrado requiere que éstas sean permeadas por criterios de transversalidad.

Pese a estos consensos, el PIECAS se mantuvo virtualmente estancado durante muchos años. A comienzos de 2020, el actual Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación decidió su reactivación y el despliegue de una serie de iniciativas para abordar la problemática vigente de las quemas y los riesgos ambientales en la zona.